REFLEXIÓN PARA EL JUEVES DE LA VIGÉSIMO CUARTA SEMANA DEL T.O. (1) 19-09-19

“Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor”.

La lectura evangélica que nos ofrece la liturgia para hoy (Lc 7,36-50) nos presenta el pasaje de “la pecadora perdonada”.

El Antiguo Testamento nos había presentado la misericordia de Dios. Los relatos evangélicos nos muestran un Jesús que se atribuye a sí mismo el poder de perdonar los pecados, poder que solo le pertenece a Dios. Jesús no se limita a enseñarnos que el Padre está dispuesto a perdonarnos nuestros pecados, sino que Él mismo perdona los pecados. La explicación a esta actitud de Jesús nos la da Él mismo: “Yo y el Padre somos una sola cosa” (Jn 10,30).

Desde el comienzo de su misión mesiánica Jesús deja claro que Él tiene poder para perdonar los pecados: “El Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados” (Mc 2,10). Vemos cómo Él mismo repite reiteradamente en los relatos evangélicos: “tus pecados te son perdonados”, o frases similares que resultaban blasfemas para los escribas y fariseos quienes no reconocían la divinidad de Jesús.

En el pasaje de hoy encontramos a una pecadora que se postra ante Jesús, lava sus pies con sus lágrimas, los unge con perfume y los besa. Esa mujer arrepentida nos proporciona la clave para obtener el perdón de los pecados (siempre volvemos a lo mismo, ¿no?): el Amor. “‘Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama’. Y a ella le dijo: ‘Tus pecados están perdonados’”. Es el amor lo que nos lleva al arrepentimiento y a buscar la reconciliación. Aquella pecadora conoció el amor de Jesús y le reciprocó con la misma intensidad de sus pecados. Y en ese amor conoció el perdón, que es fruto del Amor.

Vemos también cómo, al final del pasaje, Jesús le dice a la pecadora: “Tu fe te ha salvado, vete en paz”. La pecadora del relato no solo creyó en Jesús y en su poder sanador de cuerpo y alma, sino que convirtió su creencia en acción. Y esa acción le valió el perdón de sus pecados y la Vida Eterna.

Más tarde, luego de su Resurrección, Jesús confiaría ese “ministerio” del perdón de los pecados a los apóstoles y a sus sucesores, quienes conferirían el perdón, no por sí mismos, sino por el poder del Dios a través de la acción del Espíritu Santo que les infundió: “Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: ‘Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan’” (Jn 20,22-23). La misma sensación de paz que sintió aquella pecadora la podemos sentir nosotros al escuchar las palabras absolutorias en el sacramento de la reconciliación.

Esta lectura de nos recuerda que mientras más grande sean nuestros pecados, más grande es el Amor que recibiremos de Él si nos acercamos con un corazón genuinamente arrepentido. “Un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias” (Sal 50).

Hoy es un buen día para reconciliarte con el Señor. ¡Aprovecha ese regalo tan hermoso que Jesús te dejó!

Una nueva meta alcanzada

2 million

Para la gloria de Dios, hemos alcanzado una nueva meta en el ministerio que desarrollamos a través de esta página.

Hace menos de tres años, inspirados por el Espíritu Santo, comenzamos este proyecto que no sabíamos a dónde nos iba a llevar. Antes de eso, eran unas reflexiones periódicas que se enviaban por email a un puñado de amigos y conocidos. Hoy celebramos que hemos llegado a más de ciento cincuenta países en todos los continentes, y hemos sobrepasado los dos millones de visitas.

Les ruego nos mantengan en oración para que el Señor nos de la voluntad, la salud, y el entusiasmo para seguir adelante. Aprovecho para dar las gracias a todos los que con sus oraciones y palabras de aliento nos han mantenido firmes en nuestra misión.

Es obra del Espíritu Santo.

En Cristo y María,

Héctor, O.P.

¡REBASAMOS LA META DEL MILLÓN!

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Para la gloria de Dios y su Santísima Madre, comparto con ustedes el júbilo, fruto de nuestro esfuerzo y sacrificio diarios con la ayuda del Espíritu Santo, de haber rebasado el millón de “hits” en nuestra página, distribuidos entre 109 países alrededor del mundo.

Este apostolado, que comenzamos hace apenas dos años, ha sido motivo de muchas bendiciones para nosotros y nuestro ministerio. Rogamos al Señor que nos siga fortaleciendo, iluminando y animando para seguir adelante en nuestra tarea de evangelización del “nuevo continente de misión”, el Continente Digital.

Gracias a todos por sus oraciones, apoyo y palabras de aliento oportunas. Tan solo les ruego continúen orando por nosotros.

Héctor, op

¡CELEBRANDO EL MEDIO MILLÓN DE “HITS” EN NUESTRA PÁGINA!

fireworks

¡Para la gloria de Dios, hemos llegado y sobrepasado el medio millón (500,000) de “hits” en nuestra página, y estamos de fiesta!

Alabanzas y gracias sean dadas a Dios y a Nuestra Madre la Santísima Virgen María por guiarnos en este ministerio, que ya llega a 93 países alrededor del mundo. Agradecemos también las oraciones y el respaldo de todos ustedes. Les rogamos que continúen manteniéndonos en sus oraciones para que podamos continuar este apostolado que el Señor nos ha encomendado.

¡Camino hacia el millón!

¡Jesucristo ha resucitado! ¡Verdaderamente, ha resucitado! ¡Aleluya, aleluya, aleluya!